La sociedad frente a las grandes corporaciones : la necesidad del equilibrio social Henry Mintzberg ; prólogo de David Murillo Bonvehí ; traducción de Victoria Montero Otaduy
Tipo de material:
TextoDetalles de publicación: Barcelona : Libros de Cabecera, 2015Edición: 1ª edDescripción: 190 p. 21 cmISBN: - 978-84-943742-2-7
Libros
| Imagen de cubierta | Tipo de ítem | Biblioteca actual | Biblioteca de origen | Colección | Ubicación en estantería | Signatura topográfica | Materiales especificados | Info Vol | URL | Copia número | Estado | Notas | Fecha de vencimiento | Código de barras | Reserva de ítems | Prioridad de la cola de reserva de ejemplar | Reservas para cursos | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Biblioteca Central del Ministerio de la Presidencia Sala | 58301 | Disponible | 1070238 |
Bibliografía: p. 145-157
Henry Mintzberg, profesor especializado en gestión de empresas, ha desarrollado a lo largo de su trayectoria tesis alternativas e innovadoras que han sido reconocidas con multitud de premios. Este libro es otro ejemplo de ese espíritu crítico, un trabajo que pretende aportar una profunda reflexión sobre la necesidad de un equilibrio entre lo público, lo privado y lo plural. Hace más de dos décadas, a partir de la caída del comunismo en Europa del Este, Henry Mintzberg empezó a cuestionarse las consecuencias que podría conllevar el supuesto triunfo del capitalismo sobre el comunismo, y ello le llevó a recopilar información y debatir, en multitud de seminarios en todos los continentes, el desequilibrio social que, según él, se está produciendo en la sociedad contemporánea. Todo ello le ha permitido elaborar una tesis que argumenta que en los últimos años se ha pasado de una sociedad de mercado a una sociedad de las corporaciones, una sociedad en la que los intereses corporativos se pueden estar imponiendo sobre los intereses sociales, provocando un peligroso y nocivo desequilibrio. En ese contexto, sugiere una renovación social radical, donde los gobiernos reciban mensajes más claros de los ciudadanos y las grandes corporaciones abandonen la ciega justificación de su existencia basada únicamente en el interés de sus accionistas.
