El poder debe representarse = Power must be represented = reputación y engaño en la obra de Maquiavelo = Reputation and deception in Machiavelli’s work Miguel Fernández de la Peña [Recurso electrónico]
Tipo de material:
TextoSeries Revista de Estudios Políticos ; 206Detalles de publicación: Madrid : Centro de Estudios Políticos y Constitucionales , 2024Descripción: 27 pTema(s): Género/Forma: Recursos en línea: Resumen: La obra de Maquiavelo supuso una ruptura con respecto al modo en que humanismo, y los autores antiguos en los que se apoyaba, concibió el rol de las apariencias en la política. Su obra abría un nuevo espacio para elaborar distintas formas de usar el engaño a partir de la imposibilidad de una relación directa entre el poder y el resto de la sociedad. Esta distancia entre actores exigía la necesidad de una consciente estrategia de representación del poder sin la cual no cabría imaginar un gobierno efectivo en favor del bien común. El engaño dejaba de estar únicamente vinculado a la tiranía y pasaba a entenderse como resultado de un modelo convertido en legítimo solo a través de la buena reputación del soberano o de los magistrados.
Recurso electrónico para descargar
| Imagen de cubierta | Tipo de ítem | Biblioteca actual | Biblioteca de origen | Colección | Ubicación en estantería | Signatura topográfica | Materiales especificados | Info Vol | URL | Copia número | Estado | Notas | Fecha de vencimiento | Código de barras | Reserva de ítems | Prioridad de la cola de reserva de ejemplar | Reservas para cursos | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Biblioteca Central del Ministerio de la Presidencia Recurso electrónico | En línea | No para préstamo |
Bibliografía: p. 25-27
La obra de Maquiavelo supuso una ruptura con respecto al modo en que humanismo, y los autores antiguos en los que se apoyaba, concibió el rol de las apariencias en la política. Su obra abría un nuevo espacio para elaborar distintas formas de usar el engaño a partir de la imposibilidad de una relación directa entre el poder y el resto de la sociedad. Esta distancia entre actores exigía la necesidad de una consciente estrategia de representación del poder sin la cual no cabría imaginar un gobierno efectivo en favor del bien común. El engaño dejaba de estar únicamente vinculado a la tiranía y pasaba a entenderse como resultado de un modelo convertido en legítimo solo a través de la buena reputación del soberano o de los magistrados.
