ETA contra la prensa : qué significó resistir Kepa Aulestia
Tipo de material:
TextoSeries Ramón Rubial ; 378Detalles de publicación: Madrid : Los libros de la catarata , 2022Descripción: 251 p. ; 22 cmISBN: - 978-84-1352-566-2
Libros
| Imagen de cubierta | Tipo de ítem | Biblioteca actual | Biblioteca de origen | Colección | Ubicación en estantería | Signatura topográfica | Materiales especificados | Info Vol | URL | Copia número | Estado | Notas | Fecha de vencimiento | Código de barras | Reserva de ítems | Prioridad de la cola de reserva de ejemplar | Reservas para cursos | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Biblioteca Central del Ministerio de la Presidencia Sala | 62237 | Disponible | 1075261 |
Bibliografía: p. 249-251
El acoso de ETA a periodistas y medios de comunicación intentó impedir desde 1995 la libre circulación de información y opinión en el País Vasco y en España. El acoso de ETA a periodistas y medios de comunicación, llegando incluso al asesinato, pretendió imponer desde 1995 un régimen de coacción que impidiese la libre circulación de informaciones y opiniones en el País Vasco y en España. Acabó con la vida y con la libertad de los trabajadores de la palabra. Obligó a otros al exilio para preservar su integridad y la tranquilidad de sus familias. Y trató de acabar con la presencia de diarios, radios y televisiones de ámbito español en Euskadi mediante el ensañamiento contra sus periodistas y delegaciones. ETA anunció la apertura de un "frente" contra la prensa, dentro de su plan victimista para la "socialización del sufrimiento" a través de la "violencia de persecución", que puso a miles de ciudadanos en la diana del horror. Para ello, la banda terrorista desarrolló toda una teoría sobre el papel de los informadores y sus empresas como "agentes del conflicto", que no solo apostarían a favor de que continuara el "enfrentamiento armado" entre ETA y el Estado, sino que lo harían siguiendo fielmente las instrucciones del Gobierno de turno como "instrumentos de guerra" y actuando en tanto que "periodistas-policía". Un relato tan demencial que hoy parece irreal. Este libro trata de aportar claves para desentrañar las pulsiones de ETA contra la prensa y los efectos que causó. Las circunstancias en que remitió aquella amenaza y las heridas que aún continúan abiertas. Porque no nos queda más remedio que seguir narrando un pasado terrorista sobre el que empezamos a escribir demasiado tarde.
